Aprender a identificar la diferencia entre hábito y rutina es esencial para gestionarlos adecuadamente en tu día a día. Aprende todo lo que necesitas saber sobre ellos, en este post.
¿Qué es la rutina?
La rutina corresponde a un conjunto de actividades repetidas que ejecuta una persona en un mismo orden, de manera sistemática y regular. Dichas actividades son realizadas de manera consistente.
Gracias a la rutina, las personas pueden adaptarse mejor a su entorno y reducir cualquier tipo de incertidumbre. De esta manera, logran tener cierta estabilidad y organización diaria.
¿Qué es un hábito?
Los hábitos consisten en una serie de actividades realizadas de manera habitual, ya sea por costumbre o de manera automática, sin esfuerzo. Por lo tanto, se puede decir que un hábito es el resultado de llevar a cabo una rutina.
Sin embargo, es importante mencionar que, aunque los hábitos se realizan sin llevar un control consciente, son respuestas automáticas en situaciones específicas.
Diferencias entre hábito y rutina
Algunas de las principales diferencias entre hábito y rutina son:
- Su concepto y naturaleza
Mientras que los hábitos son acciones que se llevan a cabo de manera repetitiva y automática, las rutinas son ejecutadas de forma estructurada. Es decir, que se planifican y siguen un orden.
- Motivación y propósito
El hábito y rutina son impulsados por motivos muy diferentes. Mientras que las rutinas tienen un propósito claro a cumplir, los hábitos no.
Por lo general, los hábitos nacen de intenciones o motivaciones personales, y las rutinas son generadas para cumplir con ciertas responsabilidades. Es por ello, que sí o sí deben ejecutarse.
- Cómo se forman y automatizan
Otra gran diferencia entre hábito y rutina, es que los primeros son formados mediante una repetición constante, hasta que logran automatizarse en la mente y son ejecutados sin mucho esfuerzo.
A diferencia de la rutina, que siempre son establecidas mediante una planificación consciente. Del mismo modo, las personas las organizan para cumplirlas en un horario específico. Es decir, que tienen una hora estipulada para su ejecución.
- Adaptabilidad y flexibilidad
Aunque los hábitos no siguen una organización, las rutinas suelen ser más flexibles y adaptables. Esto se debe, a que una vez que se adopta un hábito, la persona siente mayor obligación en su cumplimiento.
En el caso de las rutinas, si llega a presentarse una situación distinta, puede ser ajustada para cubrir esa necesidad, pero, sin afectar su estructura.
Ejemplos de hábitos y rutinas
Para tener el panorama un poco más claro, es conveniente conocer algunos ejemplos de hábitos y rutinas. Ellos son:
- Ejemplos de hábitos
- Practicar actividad física algunos días de la semana
- Leer un libro todas las noches antes de acostarse a dormir
- Poner música para trabajar o estudiar y concentrarse mejor
- Organizar el escritorio
- Revisar el correo antes de comenzar la jornada laboral
- Cepillarse los dientes tres veces al día
- Ejemplos de rutinas
- Rutina matutina que puede incluir levantarse, ducharse, prepararse desayuno y vestirse
- Rutina de alimentación, comer balanceado durante las diferentes horas del día
- Rutina para el cuidado personal, aplicar alguna crema hidratante, lavarse el cabello
¿Qué debería hacer?
Una forma de elegir entre un hábito y rutina es conociendo los pro y contras de cada uno de ellos.
En el caso de los hábitos, son muy útiles para tomar decisiones autónomas y no sistemáticas, ya que trabajan al nivel del subconsciente. Sin embargo, también pueden limitarte a realizar actividades, ya que, si adquieres el hábito de posponer todo, posiblemente no podrás completar tus objetivos.
Por su lado, las rutinas son valiosas para tener mejor manejo del tiempo y recursos, logrando aumentar tu eficiencia en todos los ámbitos. Pero, si llegas a definir una estructura muy rígida, será imposible responder adecuadamente ante situaciones inesperadas.
Aunque, tanto el hábito y rutina pueden ser evaluados de manera constante para comprobar si pueden ser mejorados y ajustados a tus necesidades.
Tips para optimizar tus hábitos y rutinas
Los tips más eficaces para optimizar tus hábitos y rutinas incluyen:
- Revisarlos de manera periódica
Siempre es importante dedicar un tiempo para revisar de manera periódica cada uno de ellos y comprobar si realmente están alineados a los objetivos y propósitos que persigues.
- Experimentar o modificar
No temas en experimentar o modificar algún hábito y rutina y evaluar el resultado. Esto te ayudará a comprobar también si tienes mejor productividad durante el día o la noche.
- Pide un feedback
Algunas veces no notamos si algunos de los hábitos o rutinas afectan de manera negativa nuestra vida. Por lo tanto, lo más recomendable es solicitar un feedback a quienes te rodean, para saber si lo estás haciendo bien o hay cosas que puedes mejorar.
Adoptar hábitos y rutinas en tu vida, no solo te ayudará a mejorar tu salud mental, sino también en aprender a manejar desafíos con más paciencia.
